Alcaparrones en Vinagre — El Fruto del Alcaparro | SalazonArte
Alcaparrones encurtidos en vinagre: carnosos, jugosos y con su punto amargo elegante. El platito clásico de las tabernas andaluzas. Compra online.
Consumo preferente indicado en la etiqueta del envase. Una vez abierto, conservar refrigerado con los alcaparrones cubiertos de su vinagre.
El fruto, no el botón: los alcaparrones son las bayas maduras del alcaparro (Capparis spinosa) — más grandes, carnosos y suaves que las alcaparras; con su rabito natural, listos para pinchar.
Del alcaparro mediterráneo silvestre, el arbusto indestructible de las zonas rocosas y soleadas — recolectados en su punto, del verde al rojizo según maduración.
Encurtido clásico: vinagre, agua y sal — el método que preserva su textura y su carácter.
Sabor con tres actos: ácido del vinagre, fondo herbal profundo y un amargor sutil y elegante que firma el bocado.
El aperitivo de taberna andaluza: en el sur, el platito de alcaparrones con el vermut o la manzanilla es liturgia.
Seleccionados por SalazonArte para su mostrador del Mercado Central de Valencia.
Sabor: equilibrado y profundo — la acidez viva del encurtido sobre un fondo vegetal-herbal único (el sabor "a alcaparra", pero más redondo) con ese matiz amargo fino que engancha al paladar adulto.
Textura: carnosa y jugosa con un punto crujiente — y las semillitas interiores que crepitan suavemente al morder, su seña de identidad.
Aroma: mediterráneo y vegetal, inconfundible..
Envase al vacio
Peso neto escurrido: 500 gramos aprox.
Valor energético: 100 kJ / 24 kcal
Grasas: 0,6 g— de las cuales saturadas0,1 g
Hidratos de carbono2,5 g— de los cuales azúcares<1 g
Proteínas: 1,5 g
Sal: 2,5 g
- Aunque contienen sodio por el encurtido, los alcaparrones aportan antioxidantes, como los flavonoides (quercetina y kaempferol) presentes en Capparis spinosa.
- Según estudios, el proceso de fermentación con lactobacilos ayuda a transformar compuestos fenólicos, potenciando su perfil saludable.
- Tradicionalmente se les han atribuido propiedades digestivas y diuréticas, lo que conecta con su uso en medicina popular.
- Su valor calórico es muy bajo (constituidos mayoritariamente por agua), lo que los convierte en un ingrediente ligero pero sabroso.
El platito sevillano: alcaparrones solos, bien fríos, con una manzanilla o un vermut — el aperitivo andaluz de tres ingredientes: baya, vinagre y conversación.
Con quesos cremosos: sobre burrata, ricotta o un queso fresco con AOVE — su acidez corta la crema y el contraste es de restaurante.
En ensaladas con cuerpo: de tomate, de patata, verdes — aportan el punto ácido-herbal que sustituye a la vinagreta.
Con pescados y carnes blancas: enteros o picados sobre pescado al vapor, pollo a la plancha o un carpaccio — donde la alcaparra pequeña sazona, el alcaparrón acompaña con presencia.
En salsas: picados en tártara, en mantequillas compuestas o en un aliño de limón para pescado.
El consejo de la casa: sírvelos con su rabito — es el palillo que trae de serie — y muy fríos: el amargor fino se vuelve pura elegancia con la temperatura baja.
Bayas del alcaparro mediterráneo (Capparis spinosa), el arbusto silvestre de los secanos rocosos y soleados del Mediterráneo, recolectadas en su punto óptimo de maduración y encurtidas en vinagre, agua y sal según el método tradicional. Seleccionados por SalazonArte para su mostrador del Mercado Central de Valencia.
Mantener los alcaparrones siempre sumergidos en su vinagre.
Una vez abierto el frasco: en refrigeración, bien cerrado, utensilios limpios al servir.
Proteger de la luz directa y el calor.
SULFITOS
Alcaparrones, sal, vinagre y agua. Conservantes E-211, E-202, Acidulante: Ácido cítrico E-330, Antioxidante E-300, acido lactico E270 potenciados sabor E621 E635 SULFITOS