Guindillas Vascas Picantes en Vinagre | SalazonArte
Guindillas vascas picantes en vinagre: finas, crujientes y con el punto vivo del norte. Para gildas, alubias y aperitivos con emoción. Compra online.
Consumo preferente: mínimo 3 meses desde la compra, conservadas refrigeradas y cubiertas de su vinagre. La fecha exacta figura en la etiqueta.
Picantes de verdad, con medida: el punto vivo característico de la guindilla verde del norte — presente, franco y equilibrado por la acidez del vinagre.
Recolectadas a mano en temporada (julio-octubre), en su punto de ternura, antes de que la piel endurezca.
Finas, tiernas y crujientes — sin hebras ni pieles duras: la seña de la guindilla temprana bien seleccionada.
En vinagre, al estilo tradicional: el encurtido que aviva su frescor vegetal y templa el picante.
La pareja de nuestras piparras dulces: misma familia, dos temperamentos — la dulce en aceite para todos, la picante en vinagre para los valientes.
Seleccionadas por SalazonArte para su mostrador de encurtidos del Mercado Central de Valencia.
Sabor: el equilibrio del norte — acidez fresca del vinagre, fondo vegetal verde y un picante limpio que sube y se va, dejando ganas de otra.
Textura: firme y crujiente de punta a rabo.
Color: verde vibrante, el que alegra el platito y el emplatado.
Envasadas al vacío. Peso neto escurrido: 500 gramos aprox.
Valor energético: 100 kJ / 24 kcal
Grasas: 0,3 g— de las cuales saturadas0 g
Hidratos de carbono: 3 g— de los cuales azúcares1,5 g
Proteínas: 1 g
Sal: 2 g
Ricas en vitamina C, fortaleciendo el sistema inmunológico. Ayudan a acelerar el metabolismo y favorecer la digestión. Conocidas por sus propiedades digestivas y de apoyo cardiovascular. Fuente natural de antioxidantes y nutrientes, que aportan bienestar y salud.
Como en las barras del norte: en platito con un hilo de AOVE y escamas de sal — el aperitivo que pica lo justo para pedir otra ronda.
En la gilda brava: sustituyendo (o acompañando) a la piparra dulce, para gildas con genio — con nuestras anchoas y aceitunas, el kit completo sube de voltaje.
Con platos de cuchara: la guarnición canónica de alubias, lentejas y garbanzos — su ácido picante corta la contundencia como nada.
Con carnes y parrilla: junto a un chuletón o unas costillas, hacen el papel del encurtido y de la salsa picante a la vez.
Picadas en vinagretas: una guindilla picada electrifica cualquier aliño de ensalada o de marisco.
El consejo de la casa: el picante vive sobre todo en las semillas y el rabito — muerde desde la punta si quieres suave, entera si vienes a jugar.
Guindillas verdes de tradición vasca, recolectadas a mano durante la temporada de verano en su punto de ternura y encurtidas en vinagre según el método tradicional del norte — el encurtido picante con más pedigrí de la gastronomía española. Seleccionadas por SalazonArte para su mostrador del Mercado Central de Valencia.
- Cada guindilla se selecciona cuidadosamente para ofrecer un producto homogéneo, fresco y de alta calidad.
Conservar preferentemente refrigeradas y cubiertas de su vinagre.
Una vez abierto el envase: bien cerrado en frigorífico, utensilios limpios al servir.
El vinagre templa ligeramente el picante con el tiempo — recién abiertas están en su punto más vivo.
SULFITOS
Guindilla, agua, vinagre y sal. Conservanetes E211, E202, acidulantes E330, antioxidantes E300, acido lacticoE270.